ASHEVILLE, N.C. – 6 de mayo de 2015 – (HISPANICIZE WIRE) – A raíz de varias muertes de jóvenes desarmados y personas de color a partir de encuentros con la policía, los principales expertos en policía y construcción de la comunidad han propuesto formas para mejorar las relaciones entre la ley y la comunidad durante una sesión plenaria en la conferencia Healing América 2015 de la Fundación W.K. Kellogg.

Esta semana, más de 500 líderes de los derechos civiles, la justicia social y la comunidad se reunieron para discutir la manera en que los estadounidenses de todas las razas, etnias y religiones pueden sanar la división y trabajar hacia la equidad racial para que los niños puedan prosperar. La desconfianza entre las comunidades y la policía, así como la salud, las condiciones económicas y ambientales formadas por un legado de racismo, se citan con frecuencia para restringir oportunidades y crear disturbios en las comunidades de color.

La sesión plenaria, “Sanando relaciones entre los agentes del orden público y las comunidades de color”, proporcionó a los líderes panelistas una plataforma para recomendar ideas viables.

El panel, que fue moderado por María C. Curtis, una premiada periodista multimedia basada en Charlotte, Carolina del Norte, incluyó: Jeffrey Blackwell, jefe de la policía, Cincinnati, Ohio; Melanca Clark, jefe de personal de la Oficina de Servicios Policiales Orientados hacia la Comunidad, Departamento de Justicia de Estados Unidos; Rachel Godsil, directora de investigación del Perception Institute; Sherrilyn Ifill, presidenta y directora asesora, NAACP Legal Defense y Education Fund; y José Scantlebury, vicepresidente de estrategia de programa, de la Fundación Kellogg.

Ifill recomienda que el gobierno federal aproveche las subvenciones para cambiar el comportamiento y las prácticas de los departamentos de policía en todo el país. En concreto, dijo que casi el $1 billón en subvenciones anuales deben ser condicionados en “entrenamiento para gestionar prejuicios implícitos; entrenamiento para menguar los encuentros, sobre todo con los jóvenes; (y) entrenamiento para los encuentros con enfermos mentales”.

Ella también pidió que la recopilación de datos sea más completa, diciendo que es imposible determinar si las muertes en las que la policía está comprometida están en aumento porque las estadísticas fiables son poco comunes.

Scantlebury señaló que si bien se ha puesto mucha atención en la vigilancia en las comunidades afroamericanas, existen problemas significativos para todas las comunidades de color. “Sabemos que en todo el país, en ocasiones tenemos asiáticos estadounidenses enfrentando tensiones con la policía, en ocasiones las comunidades latinas enfrentan tensiones con la policía” dijo antes de enumerar enfáticamente los nombres de las víctimas de abuso policial de todas las nacionalidades.

“Todo lo que está pasando traumatiza niños, traumatiza familias… vamos a sanar”, Scantlebury agregó, añadiendo que WKKF apoya a líderes comunitarios comprometidos con la equidad racial y la sanación a nivel nacional, con el foco añadido dentro de Michigan, Mississippi, Nuevo México y Nueva Orleans.

Blackwell, quien es ampliamente reconocido por su defensa de los enfoques policiales progresistas, describe un programa de entrenamiento, donde en la primera semana de trabajo, sus nuevos oficiales se centran en la interacción con la comunidad de manera positiva. Además, dijo que en Cincinnati, la policía con frecuencia se reúne con líderes de la comunidad, escuchando sus prioridades y luego colaborando con un enfoque para sus barrios. Incluso tiene un oficial de policía que trabaja a tiempo completo para ayudar estudiantes de tercer grado a leer, un programa que ha aumentado significativamente sus puntajes de lectura en los exámenes estandarizados.

“Estamos escuchando”, dijo de muchos jefes de policía en todo el país, ” escuchamos los llamados de esta nación para cambiar la forma en que tratamos a la gente de color. Tenemos que levantar a la gente… Creo firmemente que nos convertimos en guardianes de nuestras comunidades y no en guerreros. Ese es un gran cambio de paradigma en este país”.

Clark dijo que el Departamento de Justicia juega un papel silencioso en ayudar a los departamentos de policía a abordar cuestiones específicas. En virtud del programa Collaborative Reform for Technical Assistance (Reforma Colaborativa para la Asistencia Técnica), las jurisdicciones piden ayuda en la evaluación de los problemas desde la política sobre el uso de fuerza policial hasta la participación comunitaria. Haciendo hincapié en que el Departamento de Justicia no puede sólo “demandarnos” hacia las mejoras, Clark dijo que su departamento está apoyando “los departamentos de policía que quieran ser productivos por su cuenta sin el martillo de una orden judicial.” Por otra parte, sus informes son guías que pueden ser implementadas por otros departamentos de policía.

Mientras tanto, Godsil discutió los avances en las ciencias de la mente que ayudan a explicar cómo los individuos pueden rechazar abiertamente el racismo, pero aun así exhibir comportamientos con prejuicios. Por ejemplo, los maestros disciplinan de manera desproporcionada a los estudiantes de color, la policía detiene a jóvenes y adultos de color por infracciones menores por las cuales no serían detenidos los blancos, y los tribunales emiten sanciones severas a las personas de color por los mismos delitos por los que los blancos recibirían una palmada en la muñeca.

Se pensó, dijo, que si se cambiaban las leyes y las actitudes hacia la raza, se produciría una mayor justicia en nuestra sociedad. Pero no ha sido así, dijo, y agregó que los investigadores están trabajando para entender mejor el prejuicio inconsciente y proporcionar estos hallazgos a las escuelas, departamentos de policía y otras instituciones para que puedan entender mejor la motivación de las personas para la discriminación.

La June Montgomery Tabron, presidenta y CEO de la Fundación Kellogg, dijo que la plenaria fue una conversación oportuna y crítica en la identificación de un camino hacia el progreso.

“WKKF aboga por la sanación en nuestras comunidades y nuestra nación, pero hay que entender la complejidad de los problemas y promover soluciones viables”, dijo. “Las recomendaciones de los panelistas y los del reporte 21st Century Policing del presidente, son los próximos pasos esenciales hacia adelante en el establecimiento de los sistemas de rendición de cuentas y la recolección de datos necesarios en las comunidades.”

Para ver una grabación del panel, visite http://wkkfevents.org/americahealing/livestream.

La Fundación W.K. Kellogg (WKKF), fue fundada en 1930 como una fundación independiente y privada por el pionero de cereales para el desayuno, Will Keith Kellogg y es una de las fundaciones filantrópicas más grandes en Estados Unidos. Guiados por la creencia de que todos los niños deben tener la misma oportunidad de prosperar, la Fundación Kellogg trabaja con las comunidades para crear condiciones para niños vulnerables para que puedan desarrollar todo su potencial en la escuela, el trabajo y la vida.

La Fundación Kellogg tiene su sede en Battle Creek, Michigan, y trabaja en todos los Estados Unidos y a nivel internacional, así como con las tribus soberanas. Presta especial atención a los lugares prioritarios en los que hay una alta concentración de pobreza y donde los niños se enfrentan a importantes obstáculos para llegar al éxito. Los lugares prioritarios de WKKF en los EE.UU. están en Michigan, Mississippi, Nuevo México y Nueva Orleans; y a nivel internacional, se encuentran en México y Haití.

Para obtener más información, visite www.wkkf.org.