De los más de 330,000 estudiantes de los Estados Unidos que estudian en el exterior, solo 6.1 por ciento son Afro-americanos y 10.1 por ciento son latinos. Este es uno de una serie de artículos escritos por estudiantes de color, quienes están rompiendo barreras a través de sus estudios en el exterior gracias a la Beca Universitaria Global Frederick Douglass, que otorga 10 becas completas al año a estudiantes en Instituciones al Servicio de las Minorías. Estos estudiantes compartirán sus historias periódicamente, con la esperanza de inspirar a otros para aplicar.

Mi nombre es Chiagoziem “Sylvester” Agu. Tengo 20 años de edad, estudiante de segundo año de la Universidad Estatal de Albany, especializándome en biología, miembro de la fraternidad Alpha Phi, con aspiraciones a seguir la carrera de médico cardiólogo. Hace pocos meses, tuve una extraordinaria experiencia estudiando en el extranjero, en Sudáfrica como un Becado Global Frederick Douglass. Pasé cuatro semanas en Ciudad del Cabo con una beca completa, estudiando política negra, conciencia negra, y las complejidades de la identidad de color. Todos los días, estaba expuesto a algo diferente. Aunque el conocimiento que estaba adquiriendo era intimidante y atemorizante, también lo consideré fortalecedor. Esta es mi historia.

Era el año 2001 cuando mis jóvenes ojos vieron América por primera vez. Había volado con mi familia más de 6.000 millas desde mi lugar de nacimiento en Nigeria. Asistí a pre-kinder en los Estados Unidos, pero un año después, volamos de regreso a casa. No volví a América hasta el año 2012 cuando llegué a Georgia para estudiar bachillerato.

Antes de comenzar bachillerato, mi conocimiento sobre América provenía de comedias y programas de entrevistas como Maury y Jerry Springer, de los cuales luego descubrí que promovían estereotipos y narraciones falsas. En Nigeria, estaba en camino a graduarme de bachiller a los 15. Cuando vine a América, tenía 14 y era técnicamente un bachiller junior, pero fui inscrito como estudiante de primer año. Estudié mucho académicamente, pero no me di cuenta de lo mucho que tenía que aprender culturalmente. En realidad, fue una bendición para mí tener el tiempo para asimilar y compartir con jóvenes americanos en bachillerato.

Mi padre, profesor de geografía y periodista, todavía vive con tres de mis seis hermanas en Nigeria, donde como periodista, a veces es difícil expresar tus ideas. Mi madre no ha podido trabajar desde el 2005 cuando sufrió un aneurisma. Ahora vive en Texas con una de mis hermanas que es enfermera.

Mi experiencia de estudiar en el extranjero fue una de las mejores decisiones que he tomado como estudiante universitario. Yo fui uno de 10 estudiantes provenientes de una de las Instituciones al Servicio de las Minorías, que recibió la Beca Global Frederick Douglass patrocinada por el Consejo de Intercambio Educativo Internacional (CIEE) y el Centro de Instituciones al Servicio de las Minorías de la Universidad de Pennsylvania (Penn Center for Minority Serving Institutions). Nosotros 10, todos con diferentes antecedentes, estudiamos por cuatro semanas en el Instituto Global del CIEE en Ciudad del Cabo. Durante ese tiempo, tuve algunas de las conversaciones y experiencias más profundas de mi vida.

Aprendiendo sobre la historia de Sudáfrica y las complejidades de la identidad de color impregnadas en el país, me permitieron analizar y procesar cuidadosamente cuán similar es Sudáfrica a Estados Unidos. Aunque los términos que clasifican diferentes subgrupos raciales son diferentes, y la historia de la colonización podría ser diferente, la lucha sigue siendo la misma.

Un día durante el programa, fuimos a la hermosa ciudad de Johannesburgo. Además de su belleza, presenciamos su infortunada pobreza. Los residentes querían que nos diéramos cuenta de que ellos no querían que les diéramos dinero. Ellos quieren habilidades transferibles para construir infraestructura, y los medios para crear su propia riqueza y una mejor vida.

Estoy entusiasmado por tomar toda la percepción, motivación y conocimiento que conseguí en Ciudad del Cabo y devolverla a mi familia, amigos y comunidad. Mi experiencia en Ciudad del Cabo como un Becado Global Frederick Douglass fue como conseguir un nuevo par de lentes. Sentí como si de repente podía ver todo más claro. Estudiando en el extranjero, todos y cada uno de los días, conseguí un nuevo par de lentes.

Diez estudiantes universitarios de una de más de 600 Instituciones al Servicio de las Minorías en todo el país se ganarán una prestigiosa Beca Universitaria Global Frederick Douglass para estudiar en Londres en el verano de 2019. Todos los solicitantes calificados se ganan becas de $1500 destinadas a programas de estudios en el extranjero. La Beca Universitaria es patrocinada por el Concejo de Intercambio Educativo Internacional (CIEE) y el Centro de Instituciones al Servicio de las Minorías de la Universidad de Pennsylvania; las solicitudes deben presentarse antes del 14 de febrero de 2019 y se pueden encontrar AQUÍ. Los requisitos están AQUÍ. CIEE es la más antigua y más grande organización sin fines de lucro para estudios en el exterior e intercambio cultural en los Estados Unidos, y estamos comprometidos a incrementar el número de estudiantes de color en el exterior. Su misión es transformar vidas y construir puentes entre la gente y las naciones. CIEE tiene programas en más de 60 localidades internacionales, incluyendo Berlín, Buenos Aires, Ciudad del Cabo, Copenhague, Londres, Madrid, París, Río de Janeiro, Roma, Santiago, Shanghái y Sídney. Sólo el año pasado CIEE proporcionó más de 8 millones de dólares en becas, subvenciones y ayuda financiera.

Fuente: Hispanicize Wire Editorial Features

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Descripción de Foto: Chiagoziem “Sylvester” Agu