De los más de 330,000 estudiantes de los Estados Unidos que estudian en el exterior, solo 6.1 por ciento son Afro-americanos y 10.1 por ciento son latinos. Este es uno de una serie de artículos escritos por estudiantes de color, quienes están rompiendo barreras a través de sus estudios en el exterior gracias a la Beca Universitaria Global Frederick Douglass, un programa que otorga 10 becas completas al año a estudiantes en Instituciones al Servicio de las Minorías. Estos estudiantes compartirán sus historias periódicamente, con la esperanza de inspirar a otros para aplicar. Únase a nuestra campaña en las redes sociales, #CIEEmpowered #MSInspirational #FrederickDouglassGlobalFellows, que será lanzada el 7 de Enero del 2019, y que celebrará a estos extraordinarios estudiantes, y sus experiencias durante sus estudios en el exterior.

Nací en Moca, una pequeña ciudad en República Dominicana, hoy tengo 21 años de edad, y estudio tercer año en el Mercy College en Nueva Jersey. Gracias a la Beca Universitaria Global Frederick Douglass, estudié en Sudáfrica durante el verano pasado, y fue una experiencia transformadora para mí. Por primera vez, aprendí sobre mí misma y quién soy como persona. Esta es mi historia:

Cuando tenía cinco años de edad, mi padre se fue para conseguir un trabajo en Estados Unidos, embalando cajas en una fábrica de Oreo en la Ciudad de Nueva York. Uno de mis primeros recuerdos es estar bajo árboles de guayaba, diciéndole adiós a mi padre. Todos los días me llamaba, y me hablaba acerca de puentes de metal que flotaban sobre el agua y acerca de agua blanca congelada que había caído del cielo y que se veía como algodón de azúcar. Una vez al mes, recibíamos paquetes con Oreos. Yo leía mi libro favorito, El Arbol Generoso, mientras comía Oreos.

Cuando tenía seis años, mi madre, hermano y yo, nos reunimos con mi padre en la Ciudad de Nueva York, y nos mudamos al cuarto trasero del apartamento de un familiar en la Calle 174 Oeste en Washington Heights, justo al norte de Harlem. Me sentí tan feliz cuando ví El Arbol Generoso en mi salón de clases. Un mes después, nos mudamos al otro lado del Río Hudson, a Union City, Nueva Jersey, y dormíamos en un colchón inflable en casa de otro familiar. Tuvimos 3000 niños en mi promoción de graduados en la Escuela Secundaria de Union City y una guardería para hijos de madres adolescentes.

Yo sentí una responsabilidad muy especial con mi familia, en hacer de nuestra inmigración a los Estados Unidos, una historia exitosa. Excelentes calificaciones, Sociedad Nacional de Honor, Cuadro de Honor. Cuando fui a Ciudad del Cabo, Sudáfrica, en el verano del 2018, como una Becaria del Programa Global Frederick Douglass, estaba libre de expectativas – y de tensiones – que había internalizado dentro de mí misma. Toda mi vida, he estado traduciendo para mis padres, actuando como intermediario si tenían que pedir días libres a su jefe en el trabajo, o negociar otras complejidades de la vida en América.

Antes de Sudáfrica, nunca antes había estado tan sintonizada conmigo misma. Hice excursionismo. Me sentaba por horas a hablar con los otros Becarios. Se sentía como cuando, no mucho antes, había intentado paracaidismo. En Sudáfrica, sentí como si volaba. Nunca antes me había sentido tan libre.

Un día, nos sentamos en círculo y contestamos a la pregunta, ¿“Cuál es tu prólogo?”

Me di cuenta de que no sabía quién era yo. Siempre tenía la idea de una hija perfecta. Estaba simplemente perdida en un abismo. Estando lejos, pude conseguirme a mí misma y conseguir mi propia voz. No hablaba por nadie más. No estaba traduciendo los pensamientos de otra persona. Hablaba solo por mí. Aprendí cómo ser una líder personal para mí misma. Y me di cuenta que soy el mayor de los sueños de mis ancestros. También descubrí lo mucho que puedo hacer. Puedo imaginar cualquier cosa para mí.

Cuando hice paracaidismo en el 2016, me di cuenta de que hay momentos en los que estamos volando pero nuestros pies siguen en el suelo. Así es como me sentí siendo una Becaria del Programa Global Frederick Douglass en Ciudad del Cabo, Sudáfrica.

Piensa acerca de dónde te encuentras ahora mismo.

¿Qué tal si te digo que puedes volar?

Diez estudiantes universitarios provenientes de Instituciones al Servicio de las Minorías a lo largo del país ganarán una Beca Universitaria Global Frederick Douglass que cubre todos los gastos para estudiar en Londres durante el verano de 2019. Los aspirantes calificados que no sean seleccionados para la Beca Universitaria, igualmente recibirán una beca de $1500 para estudiar en programas en el extranjero de su elección. Las inscripciones están abiertas hasta el 14 de Febrero de 2019 y se pueden encontrar AQUI. Detalles sobre el programa y requisitos de selección pueden encontrarse AQUI. La Beca Universitaria Global Frederick Douglass está patrocinada en conjunto por el Centro de Instituciones al Servicio de las Minorías de la Universidad de Pensilvania y el CIEE (Concejo de Intercambio Educativo Internacional), la mayor y más antigua organización sin fines de lucro para estudios en el extranjero e intercambio cultural en los Estados Unidos que, solo el año pasado, otorgó a estudiantes más de 8 millones de dólares en becas y donaciones. Ciee.org/study

Fuente: Hispanicize Wire Editorial Features

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Descripción de Foto: Darielis Cruz