CHICAGO, IL – 13 de octubre de 2017 – (HISPANICIZE WIRE) – A las abogadas Alexandra López y Geraldine Arruela les apasiona servir a la población hispanohablante en Chicago, ya que ellas mismas son inmigrantes a los Estados Unidos.

“Ser abogada es mi pasión. Me gusta ayudar a la gente, me gusta ser un recurso para la población hispana en Chicago, y me encanta que mis clientes tengan confianza en que yo les entienda y que protegeré a sus intereses,” dijo López, quien con solo 32 anos es dueña de un bufete exitoso de 4 abogados.

Arruela, originalmente de Perú, se hizo ciudadana americana hace solo unos anos. “En cada cliente me veo a mí misma, a mi familia y a mis amigos. Siempre he querido ser abogada de inmigración y ahora puedo vivir mi sueño ayudando a otros.”

Con este entusiasmo para su labor, estas abogadas han estado teniendo aún más impacto en la vida de un sinnúmero de personas en la ciudad.

“Muchos de nuestros clientes son clientes por vida” explicó López, quien es nacida en Madrid.

“Puede que ayudemos a una familia en su tramite de inmigración y, como ya tienen confianza y relación con nosotros, nos contratan para hacer -por ejemplo- un testamento para proteger sus bienes y familiares ya que quieren tener todo su papeleo en orden,” agregó.

López y Arruela quieren cambiar la percepción de abogados en la comunidad hispana.

“Es verdad que tenemos muchos clientes quienes han tenido malas experiencias trabajando con otros abogados. Nosotras queremos cambiar la relación que uno tiene con su abogado,” comentó Arruela.

“Estamos intentando establecer confianza en nuestra profesión. Una de las maneras que hacemos eso es hablando con nuestros clientes directamente en su lengua nativa,” dijo Arruela. “Creo que el hecho de que las dos somos hispanas nativas ayuda muchísimo en establecer la relación, porque nuestros clientes saben que estamos entendiendo todo lo que nos dicen y que no se está perdiendo ningún detalle por parte de interpretación.”

“Asimismo, como hispanas, nuestros clientes cuentan con un abogado con quien se identifican y quien comprende su historia,” continuó.

Además de la ventaja de idioma y cultura hispana compartida, parte del éxito del bufete se puede atribuir al enfoco en flexibilidad y entendimiento de circunstancia única de cada cliente.

“Cuando empecé el bufete, intenté identificar cosas que facilitarían comodidad para nuestros clientes,” explicó López. “Uno de ellos era, por supuesto, el costo extraordinario para contratar a abogados privados en este país. Tradicionalmente cobran miles de dólares como deposito, y las tarifas siguen aumentando. Es un obstáculo enorme para los clientes.”

López entendía que muchos clientes no tienen $2,500 a $5,000 para depositar de golpe, pero sí tienen capacidad de hacer pagos pequeños de instalaciones, por ejemplo $500 cada dos semanas, cuando cobran sus cheques.

“Simplemente porque se había hecho algo tradicionalmente de una manera en nuestra profesión no significaba que nosotros lo teníamos que hacer de esa manera. Éramos abogados jóvenes y abiertos a ideas nuevas. Una de las cosas que ha funcionado espectacularmente es aceptar pagos en instalaciones para que clientes puedan llegar al deposito requerido,” expresó López.

Arruela cree que este entendimiento de la realidad que viven muchas personas es parte de la razón por la que han crecido tanto de parte de recomendaciones.

“La gente responde muy bien porque respetamos que cada situación es diferente y ningún contrato es igual,” comentó Arruela. “Se lo mencionan a amigos y familiares y tomamos orgullo en poder crecer de esa manera.”

“Lo que nosotras queremos hacer es seguir aprendiendo cómo mejor servir a nuestros clientes,” dijo López. “Es súper importante que tengan confianza en nuestra profesión, porque sin confianza no van a pedir ayuda cuando lo necesiten,” continuó.

La abogada López quiere ofrecer una oficina de confianza para todos temas civiles. En este momento el bufete toma casos de inmigración, familia, danos personales, empresariales y planificación de patrimonios.

Para mas información, y para conectarse con las abogadas López y Arruela, pueden llamar al 312-419-9611 o visitar su despacho en 120 W. Madison Ste., Ste. 611, Chicago.“La consulta siempre es gratis,” recalcó López.